“La donación de óvulos ni adelanta la menopausia, ni incrementa la incidencia de cáncer”

  • La donación de óvulos ni se detiene ni se resiente con la crisis económica

  • Las donantes reciben una compensación económica de 1.000 euros

 

 

 

La maternidad se retrasa cada vez más en el mundo en el que vivimos. La inestabilidad laboral, económica y afectiva aleja de las mujeres la idea de concebir un hijo en su momento más fértil. Su interés por formarse mejor posterga su incorporación al mercado laboral así como su emancipación y vida en pareja, por lo que apuran al máximo la edad para tener hijos. En cierto modo están desafiando a la propia naturaleza, porque a diferencia de los cambios producidos en la sociedad, el reloj biológico continúa marcando el tiempo del mismo modo. Cada año que pasa se reduce la reserva ovárica y con ella, la posibilidad de concebir un embarazo de forma natural.

A partir de los 35 años las mujeres encuentran más dificultades para quedarse embarazadas con sus propios óvulos, puesto que ya hay una reserva ovárica disminuida y la calidad de los óvulos que existen en esa mujer ha disminuido. Sin embargo, la biotecnología avanza a pasos agigantados y devolver a las mujeres el deseo de ser madres es cada vez menos complicado con la ovodonación o donación de óvulos.

La donación de óvulos es una técnica de reproducción asistida ideal para “mujeres que presentan fallo ovárico- precoz, por menopausia o cirugía ovárico; mujeres con dificultades para ovular o que no pueden utilizar sus propios óvulos por falta de calidad o por enfermedades hereditarias; mujeres que han tenido repetidos fallos en tratamientos de Fecundación in Vitro; mujeres que hayan tenido repetidos abortos o, incluso, alteraciones cromosómicas en ellas o los embriones”, explica Rafaela González Castillo,  licenciada en Medicina y Cirugía, especializada en Ginecología y en Reproducción Humana y directora del centro IVI de Almería.

Este tratamiento de reproducción asistida consiste en “utilizar óvulos donados de forma voluntaria y altruista por mujeres en edad reproductiva para que otras mujeres que a priori no pueden ser madres puedan llegar a cumplir su sueño de la maternidad”, añade González, quien prosigue indicando cuál es el proceso y las fases de las que consta la donación de óvulos u ovodonación.

La primera fase es el tratamiento farmacológico, en el que la receptora de óvulos recibe medicación para preparar su endometrio para el implante de los embriones.

El siguiente paso, la preparación del semen, ha de hacerse tras adquirir la donación de ovocitos más idónea para cada caso en particular. En esta fase se obtiene el semen el mismo día de la donación, tras un periodo de abstinencia sexual. Y se prepara en el laboratorio, con el fin de seleccionar los espermatozoides más aptos para la fecundación. También se puede criopreservar y congelar el semen previamente a la donación,  que se utilizará el día que exista una donante compatible.

Por último, la fecundación y transferencia de los embriones. En esta parte del proceso se utiliza la técnica de Fecundación In Vitro o de microinyección espermática (ICSI) para poner en contacto los espermatozoides y los óvulos donantes y así obtener la fecundación de los embriones. Estos permanecerán en el laboratorio hasta el momento de la transferencia en el útero de la receptora.

 Las jóvenes estudiantes, las principales donantes en España

Nuestro país está a la cabeza de Europa en fecundación con óvulos de donantes. Concretamente, el 40% de las donaciones se realiza en España, según la Sociedad Española de Fertilidad (SEF).  Los datos reflejan que la crisis económica no ha limitado los tratamientos realizados con la técnica de donación de óvulos. De hecho, en general, España es líder en reproducción asistida.

Pero, en concreto, la ovodonación no sería posible sin la ayuda de otras mujeres, cada vez más concienciadas y comprometidas con esta causa, o, posiblemente también empujadas por necesidades económicas. Pero, ¿quiénes son las mujeres que habitualmente donan óvulos en España? Y, ¿por qué lo hacen?

González asegura que la mayoría suelen ser “jóvenes, sin ingresos económicos. Muchas de ellas son estudiantes con buena conciencia social, que, además, se ven beneficiadas con un trato exquisito y un ginecólogo de cabecera”. Entre los motivos principales, además del acceso gratuito a un examen clínico sobre su fertilidad y su estado de salud general, las mujeres que acuden a la clínica donan para “ayudar a otras mujeres a conseguir su sueño de ser madres”.  Esta motivación, meramente humanitaria, podría convertirse en una razón de peso en el futuro para mitigar el argumento de que la donación de óvulos conduce a la mercantilización y explotación de las mujeres.

Como cabe esperar, el tiempo invertido en el  riguroso tratamiento hormonal al que se somete la donante para la extracción de los ovocitos, se ve compensado económicamente. Según informa esta especialista en medicina reproductiva, la cuantía que recibe la donante es “de en torno a los 1.000 euros por las molestias ocasionadas”. Cifra que viene estipulada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, siguiendo las recomendaciones de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida.

Pero no todas las candidatas pueden donar. Por razones de legalidad se aplican algunas reglas generales. Las donantes de óvulos deben ser mayores de edad y no pueden superar los 34 años de edad, principalmente para aumentar la probabilidad de éxito del tratamiento, ya que las mujeres más mayores responden peor a la estimulación ovárica. Asimismo, la donante debe tener un buen estado de salud y, por supuesto, no padecer ninguna enfermedad de transmisión sexual o hereditaria. Si la candidata cumple los requisitos, ésta podrá donar, si lo desea, las veces que quiera hasta alcanzar el máximo permitido de hijos nacidos a partir de óvulos: seis, según estipula la ley de Reproducción Asistida.

¿Qué riesgos de salud conlleva una donación de óvulos?

En lo referente a las consecuencias y riesgos que puede ocasionar en el futuro la donación de óvulos hay que desterrar la idea de que es difícil ser madre tras someterse a este tratamiento o que hacerlo, fomenta la aparición de enfermedades, pues no son más que teorías infundadas por el propio miedo y la falta de información.  Según González, “la donación de óvulos ni adelanta la menopausia, ni incrementa la incidencia de cáncer, ni ocasiona una aparición súbita de acné o vello”.

Las donantes se someten aun tratamiento personalizado para estimular su ciclo ovárico en el que se vigila continuamente su estado de salud para minimizar cualquier riesgo. “Solo excepcionalmente conlleva algún riesgo, como el síndrome de hiperestimulación ovárica, que consiste en una respuesta exagerada al tratamiento”. Otras afecciones, que ocurren de manera excepcional, son “la infección, el hemoperitoneo o la torsión ovárica”, concluye la directora de IVI de Almería.

 La reproducción asistida, en la vanguardia de la medicina

Los avances en el campo de la medicina reproductiva pretenden mejorar la selección de los embriones que se transfieren a la receptora, utilizando para ello, incubadores de última generación que evalúen el desarrollo embrionario de forma exhaustiva y continua, como el Embryoscope (incubador cinematográfico que observa lo que le sucede al embrión mientras este duerme); y técnicas de diagnóstico genético preimplantacional (DGP), capaces de descubrir, con mayor minuciosidad, el estado cromosómico y génico de los embriones.

Otra de las líneas de investigación abierta se dirige a hallar el momento idóneo para transferir los embriones, cada vez más realizable con el uso de herramientas como ERA (biopsia endometrial). Por último, y no menos importante, los estudios realizados recientemente con células madre, con la finalidad de crear células capaces de convertirse en espermatozoides y óvulos.

Ruth Franco

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